Escoger el material
Si te gusta el estilo natural de las fibras vegetales,
puedes elegir piezas realizadas en mimbre, ratán,
caña, bambú, los materiales más
utilizados en la fabricación de mueble
de exterior. El mimbre es el más barato,
mientras que el ratán resulta algo más
caro. Sin embargo, si vives en un clima húmedo
y lluvioso, debes tener en cuenta su delicadeza:
el sol los reseca y el agua de lluvia puede estropearlos.
El loom es la versión sintética
de las fibras naturales, ya que es una imitación
perfecta del ratán hecha a base de papel
prensado sobre un filamento de aluminio. Aunque
también se trenza a mano, es mucho más
resistente que las fibras y, además se
puede teñir con facilidad. Si prefieres
la madera, el abanico de posibilidades empieza
con la teca, la más resistente pero también
la más cara.
El aluminio es el sustituto ideal del hierro forjado
ya que no presenta ninguno de sus inconvenientes:no
se oxida, es un poco más ligero, se puede
pintar en infinidad de colores y, además,
se utiliza para crear muebles en todos los estilos.
El hierro forjado es especialmente resistente
en climas secos. En cuanto a los materiales sintéticos,
la resina es la mejor opción, siempre que
se elija un producto de alta calidad..
Mezclas de materiales
Actualmente podemos encontrar sillas que combinan
aluminio con tela vinílica o madera. En
los sofás, se combinan el ratán
o el loom en el cuerpo, con los remates y apoyabrazos
en madera de teca. Las mezclas de materiales naturales
con aluminio forjado se dan sobre todo en sillas
y mesas. La estructura de aluminio se combina
en las sillas con asientos y respaldos de loom
o ratán, mientras que en las mesas, las
patas pueden ser de aluminio y el sobre de teca.
Son ejemplos de aprovechamiento de las cualidades
de resistencia y calidez de los materiales combinados.
Telas para exterior
La tradicional loneta ha caído en desuso
porque no resiste muy bien la humedad y se estropea
a la intemperie. Sin embargo, existe un tipo de
loneta, la sanforizada, que está tratada
para resistir la humedad y no perder el color.
Sin embargo, el dralón, un tejido mezcla
de algadón y sintético, es el más
usado. Tanto el dralón como el resto de
materiales sintéticos son muy resistentes
al roce y llevan un tratamiento especial que permite
que no decoloren con el sol y no se estropeen
con la humedad.
Guía de mantenimiento
Aunque todos estos materiales están preparados
para resistir las inclemencias del tiempo, conviene
seguir unos consejos mínimos de mantenimiento:
:: Muebles
de madera. Deben protegerse con aceite
de teca por lo menos una vez al año, para
que los muebles no pierdan color y no se resequen
demasiado
:: Fibras
naturales. Los muebles de loom, ratán,
caña, bambú, deben protegerse de
la lluvia y del sol directo, y limpiarse con un
paño húmedo. Tanto el mimbre como
el loom pueden barnizarse y teñirse con
barnices de poliuretano para hacerlos más
resistentes a la humedad y al sol.
:: Muebles
de resina. Los de calidad resisten muy
bien a la intemperie y se limpian fácilmente
con agua y jabón.
:: De
aluminio. No suelen dar problemas al aire
libre y un trapo húmedo bastará
para que se vean perfectos.
|