Un suelo a la última
Opta por baldosas de barro cocido o por madera
de exteriores, resistente a la temperatura y a
la lluvia. Si disponemos de muchos metros cuadrados,
podemos dar calidez a la terraza con la ayuda
de una o varias alfombras de sisal, algas u otras
fibras vegetales.
Iluminá tus noches
No renuncies a las lámparas bajas, a la
luz indirecta, la única capaz de crear
un ambiente acogedor por la noche.
Olvidate de los apliques de techo, siempre demasiado
altos y fríos y optá por una lámpara
de mesa, de estilo rústico o campestre:
con pie de barro, de madera envejecida o de mimbre
tratado, coronada por una gran pantalla.
Un toque de color
¿Por qué renunciar al color en la
terraza? ¿Por qué resignarnos con
el blanco de siempre? Albero, azul mediterráneo,
rojo, turquesa o verde... Una capa de pintura
nos ayudará a crear un ambiente especial.
Sobre la pared, unas celosías de madera
harán el resto. Concebidas para ayudar
a las plantas trepadoras.
Muebles cálidos
Huír de los muebles de terraza de plástico
y apostar por las maderas tropicales, por el mimbre
y otras fibras naturales como el ratán,
el loom o el menos conocido lutún. Su calidez
resulta perfecta para nuestras terrazas. Los últimos
en llegar han sido los muebles de aluminio y fibras
sintéticas, fáciles de limpiar y
muy ecológicos.
Complementos directos
Dale rienda suelta a tu imaginación. Pensá
que estás decorando un salón de
estar y llenalo de detalles acogedores. No renuncies
a los almohadones (podés confeccionarlos
en telas resistentes al agua), a los cuadros en
las paredes (perfectas las láminas antiguas
de botánica, las flores, frutas y paisajes),
carritos auxiliares o incluso revisteros.
Comer al aire libre
Hemos dejado para el final lo más importante:
un conjunto de mesa y sillas que nos permita comer
o cenar, disfrutando al máximo de nuestra
terraza. Elijan unas sillas muy cómodas
que les permitan prolongar la tertulia de después
de comer. Como mesa puede servir un simple tablero
y unos caballetes o una mesa de poca calidad,
oculta bajo un mantel llamativo.
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