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Existen muchas circunstancias por las que pueden
ser necesario o deseable la instalación
de una ducha que sustituya completamente a la
bañadera. en la higiene diaria proporciona
un considerable ahorro de tiempo, agua y energía,
y es especialmente práctica en cuartos
de baño pequeños porque ocupa poco
espacio y permite un mayor margen de maniobra
para el resto de los sanitarios. También
se muestra como una solución eficaz en
casas de niños, personas mayores o discapacitadas
puesto que facilita la entrada a su interior evitando
el peligro de caídas. Ahora bien, sea cual
fuere el motivo práctico que lleve a su
instalación, en materia decorativa la ducha
se muestra como un espacio abierto a la imaginación
que contribuye a crear ambientes lúdicos
y muy personales en el cuarto de baño.
Basicamente, la colocación de una ducha
se realiza en dos versiones: la proyectada de
obra, que se muestra como una estructura empotrada
en la arquitectura del cuarto de baño,
y la modalidad de cabina independiente, que se
puede completar con diferentes combinaciones de
platos y mamparas fabricados en serie.
Si se opta por una ducha de obra, hay que tener
en cuenta que el suelo debe quedar totalmente
impermeabilizado y, además, formar pendiente
hacia un desagüe central, de tal manera que
el agua que cae de la ducha pueda evacuarse inmediatamente.
También es muy importante la elección
de los revestimientos. Entre los más utilizados
están las piedras, con el clásico
y siempre espectacular mármol a la cabeza,
seguido de los acrílicos, cerámicos,
azulejos y gresite cerámico o vitrificado,
y las maderas, que deben ser poco porosas, duras
y resistentes a la humedad, con tratamientos que
absorban la menor cantidad de agua posible y sean
resistentes a bacterias y hongos.
Si la elección recae en una cabina independiente,
los modelos más prácticos son los
que aprovechan una pared o una esquina para situar
platos fabricados en porcelana, acero esmaltado
o material acrílico y protegidos con mamparas
de metacrilato o cristal resistente a los golpes.
En este sentido, el mercado ofrece un sinfín
de posibilidades para crear un cuarto de baño
atractivo y funcional adecuado a todas las necesidades
y con un presupuesto bastante ajustado.
Por último, existe una tercera alternativa
que consiste en la ubicación, dentro del
cuarto de bao, de una cabina de ducha de una sola
pieza provista de sistemas de hidromasaje y vapor.
Con un aspecto exterior muy similar al de una
ducha con mampara, estos aparatos nos ofrecen
la posibilidad de recibir un gratificante masaje
corporal, gracias a unos sofisticados mecanismos
hidráulicos que convierten el agua en una
fuente de bienestar y salud para el cuerpo.
Elegir el plato
De Obra: Antes
de construir el plato de ducha se debe impermeabilizar
el suelo colocando un material aislante para evitar
posibles filtraciones.
Se suele emplear plomo o tela asfáltica,
aunque esta última ofrece menos seguridad.
A continuación se cubre con el pavimento
elegido. Los más apreciados, por su gran
resistencia al agua y facilidad de limpieza, son
el clásico mármol, losversátiles
azulejos, el gresite y las maderas tropicales.
Fabricados en serie:
Los más habituales son los de porcelana,
acero esmaltado y acrílicos. Se comercializan
en infinidad de formas: angulares, rectangulares,
cuadrados, redondos, etc. Y aunque sus medidas
son variables, para que resulten verdaderamente
prácticos deben medir com mínimo
80 cm. de ancho.
Mármol
A pesar de su
fama de frío, es un material muy apreciado
como revestimiento para la ducha por ser resistente
al agua.
Porcelana esmaltada:
Los platos fabricados en serie son la opción
más barata.
Madera: La tarima
de listones de madera de calidez a la cabina revestida
con azulejos.
Gres: El plato
pavimentado con baldosas de gres, cuenta con una
ligera pendiente que impide que el agua se quede
estancada.
Tipos de mamparas
De una hoja: Es
el modelo más sencillo. Se fija a una sola
pared por medio de un perfil o de sólidas
bisagras.
Paneles fijos:
Se presentan como módulos independientes
y con distintos tipos de apertura: de puerta batiente,
carrediza, angular con cierre magnético
o convencional, con picaporte o pomo.
Paneles corredizos:
Se adaptan a todas las medidas, por grandes que
sean. Los módulos se deslizan sobre rieles
y no necesitan ángulo de apertura.
Paneles plegables:
Los diferentes módulos se repliegan hacia
el interior de la ducha en forma de acordeón
y se unen entre sí con bisagras flexibles.
Cabinas y columnas de
hidromasaje
Cabinas: Fabricadas
como una sola unidad, ofrecen la posibilidad de
disfrutar de potentes chorros de agua generados
por unas boquillas o jets colocadas a diferentes
alturas del cuerpo que efectúan masajes
cervicales, dorsales, lumbares y de pies, entre
otros. El número de jets varía según
el modelo de cabina, pero las versiones mejor
equipadas cuentan hasta 32 salidas de agua a presión.
Columnas: Con
los mismos efectos terapéuticos y similares
prestaciones técnicas, las columnas de
hidromasaje están pensadas para espacios
pequeños. Se pueden instalar en una sola
pared o en la esquina de la ducha.
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